Reformas sin estrés, ¿cómo enfrentar con tranquilidad las obras?

Toda reforma de vivienda o espacio puede convertirse en un proyecto emocionante. Pensar en los futuros cambios, la nueva imagen del hogar o negocio y todo lo positivo que traerá la renovación es algo estimulante, pero también puede transformarse en una fuente de estrés considerable para propietarios y ejecutores. 

La interrupción y modificación de la rutina diaria, las numerosas decisiones a tomar en corto plazo, los posibles sobrecostes, el ruido, el polvo, los imprevistos y todo lo que viene aparejado con las obras puede generar mucha ansiedad e incertidumbre. En el transcurso de la construcción pueden surgir imprevistos que deriven en una mayor inversión de dinero y tiempo, dando paso al estrés. 

Otros síntomas de este padecimiento que pueden aparecer en quienes enfrentan una reforma son el insomnio, irritabilidad, fatiga, caída del cabello, sudoraciones o bruxismo. Es por ello que los especialistas en salud mental recomiendan atravesar las obras con una adecuada gestión del estrés y la ansiedad. ¿Te imaginas una reforma sin estrés? ¡Es posible! 

Atendiendo a nuestra experiencia como reformistas te comentamos algunas estrategias que les proponemos a nuestros clientes para reducir al máximo el estrés:

Lo primero es planificar la reforma detalladamente: definir claramente objetivos, visualizar el resultado final deseado y establecer presupuestos realistas de acuerdo con lo que verdaderamente se puede gastar. 

Es imprescindible determinar un cronograma que contemple imprevistos o retrasos y dé holgura antes de la fecha real en la que se necesitan los espacios listos. Seleccionar a los profesionales adecuados para desempeñar la reforma es una excelente garantía de calidad y preservación de la salud mental. 

Se debe mantener una comunicación efectiva con la empresa o equipo a cargo de la construcción. Explicarle tus expectativas, dudas o preocupaciones ayuda a reducir tensiones y posibles malentendidos. Debes llevar un registro de las conversaciones y decisiones tomadas durante la obra. Es saludable informar oportunamente a la familia y vecinos sobre las reformas, mostrándoles tu comprensión por las posibles molestias.  

Ten en cuenta que una adecuada organización mantendrá tu mente tranquila y alejada del caos. Debes almacenar en un lugar seguro y accesible tus pertenencias, mobiliario y objetos de valor. Puedes determinar un espacio o área de trabajo ordenado donde gestionar y compilar toda la documentación de la reforma. No seas la única persona responsable de manejar la información. Comparte con otros las etapas del proceso, el avance u obstáculos diarios y las decisiones por tomar. 

La flexibilidad durante la construcción debe ser tu premisa permanente. Acepta con calma los imprevistos y posibles confusiones con el equipo de trabajo, algo que ocurre con más frecuencia de lo que imaginas. Llegar a un acuerdo sobre un punto específico puede ser una tarea muy difícil, así que asume con tranquilidad que no todos coincidan con tu opinión. Escucha criterios diversos de los profesionales encargados, confía en sus conocimientos e infórmate sobre los temas técnicos para poder tomar las mejores decisiones en tu proyecto. 

Debes ser paciente durante las obras, muchas veces tardan más tiempo de lo previsto y ser flexible con estos pequeños retrasos es clave para reducir estrés. Ten a la mano un Plan B ante cualquier contingencia. 

Si con todas las pautas anteriores aún te sientes abrumado durante la reforma, busca apoyo. Puedes delegar tareas en amigos o familiares para que te ayuden a tomar decisiones y a supervisar las obras. Si no, también puedes valorar contratar los servicios de un gestor de proyectos que se encargue de todos los detalles de la construcción. 

Contar con un espacio alternativo donde residir durante las reformas es una solución muy acertada para evitar el movimiento permanente, el polvo y los ruidos de los trabajos. Puede ser en casa de amigos, familiares o bien en mudanzas estacionales. Si en cambio estás obligado a convivir en la vivienda durante la construcción, entonces busca un lugar tranquilo donde poder relajarte cada día.

La máxima más importante es que debes cuidar de ti mismo siempre para poder reducir y evitar el estrés. Descansa lo suficiente, mantén tus rutinas de ejercicio y alimentación lo más que puedas. Emplea técnicas de relajación si fuera necesario para mantener tu paz mental.

Mientras se viven procesos que puedan conllevar un estrés adicional como las reformas, es importante tener controlada la salud. Atiende sistemáticamente la presión sanguínea y cualquier otro síntoma inusual de tu cuerpo, para poder atenderlo y solucionarlo a tiempo.

Reformar una vivienda puede ser una experiencia muy gratificante si se gestiona y planifica de forma adecuada. Conocer los posibles desafíos y adoptar las estrategias correctas te permitirán disfrutar del proceso para alcanzar la vivienda o espacio de tus sueños. 

Cuenta con nosotros en Lem Reforma de Espacios, te garantizamos poder sortear tu reforma de forma tranquila y placentera. Nuestros profesionales garantizarán un trabajo de excelencia, para que te deleites con tu nuevo espacio reformado.

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